Lo que Dios escucha cuando tú "solo opinas"
Lo que el corazón revela cuando la boca dice "solo estoy opinando" Hay creyentes que dicen cosas como: "Yo solo estoy dando mi opinión". Y lo dicen con la tranquilidad de quien cree haber encontrado una cláusula bíblica de inmunidad verbal. Como si ponerle la etiqueta de "opinión" a algo lo volviera automáticamente prudente y santo. Pero no todo lo que se opina edifica. No todo lo que se comenta ayuda. No todo lo que se comparte con "personas de confianza" es inocente. Y no todo lo que llega a oídos ajenos tenía que salir de nuestra boca. El problema no siempre comienza con maldad descarada. A veces comienza con cobardía relacional, con inmadurez emocional o con una costumbre muy aceptada entre cristianos: hablar con los cercanos antes de hablar con los indicados. Ventilar el asunto con amigos antes de tratarlo con la persona involucrada. Y para cuando finalmente alguien decide hablar "como cristiano", el tema ya pasó por varias bocas, ...









